Quisiera despertar
cada mañana
abrazándome,
al roció de tu cuerpo,
dulce y
amargo que tanto saboreo,
aquel al que tu sonrisa le regalas,
aquel que tus
besos abrazan con fuerza
para
detenerme más, dentro de ti,
de tu alma; tu vientre y tu soledad,
al que tus
ojos desean ver día con día
al caer la noche,
cuando sale el sol…
al que tus manos
solo desean tocar
y brindarle
caricias a mi cuerpo
y enredarme
para que no me pierda
con mis
dudas, mi miedo, y mi dolor…
aquel que
satisface tus pecados…
al que ames
la mitad de lo que te amo…
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